Tuesday, 2 September, 2014

Humor amarillo

25 May, 2007 por  
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A continuación tenéis un artículo publicado hoy en el suplemento Evasión del periódico El Correo. El artículo, bien documentado y muy interesante, ha sido escrito por Roberto González, dibujante de cómics e ilustrador que participa habitualmente en Felizonia y que expone su obra regularmente en El blog de RG. Podéis leer el artículo completo haciendo clic aquí.

Los Simpson. Han recorrido un largo camino desde que un viejo borracho los creara para saldar sus deudas de juego. ¿Quién sabe qué aventuras correrán a partir de ahora y hasta el momento en que la serie deje de ser rentable?” Así se despedía Troy McClure, actor de serie B y uno de los personajes secundarios más queridos por los fans de esta familia televisiva, en un episodio especial de la serie allá por su séptima temporada. Ahora, once años después, los Simpson no sólo no han dejado de ser rentables, sino que permanecen en antena sin fecha de cancelación en el horizonte y planean romper taquillas en su primera aventura cinematográfica. Los Simpson, la película se estrena en cines el próximo mes de julio después de muchos años de trabajo, rumores y especulaciones varias.

Claro que no todo es color de rosa en lo que a Los Simpson se refiere. Tras dieciocho temporadas la serie presenta algunos síntomas de agotamiento; varios de sus argumentos y gags carecen de la originalidad de antaño. Y aunque la calidad media sigue siendo más que aceptable, a casi nadie se le escapa que el programa ha dejado atrás su mejor época. Los cambios en el equipo creativo y la propia longevidad del producto son las causas más probables de este deterioro. Pero la película es un asunto distinto. Lleva gestándose nada menos que desde la tercera temporada y en ella han participado la mayoría de los pesos pesados que convirtieron a los Simpson en lo que fue durante sus ocho primeras temporadas, bautizadas por sus fans como la “era clásica”.

David Silverman ha sido director en más de veinte episodios de los Simpson, y ahora lo es también de la película, en la que ha realizado un excelente trabajo a juzgar por las espectaculares imágenes de los trailers. Fue codirector , junto con Pete Docter y Lee Unkrich, de Monstruos S.A., una de las películas más divertidas de Píxar.

Matt Groening no es, desde luego, ningún viejo borracho, sino un lúcido hombre de cincuenta y tres años nacido en Pórtland, Oregon. Es también el creador de una tira cómica llamada Life In Hell , publicada actualmente en España por Astiberri. Después de una serie de trabajos frustrantes, incluido el de crítico de rock (Groening confiesa que a menudo inventaba sus valoraciones sin acudir a los conciertos), vió cumplido su deseo de vivir de sus dibujos gracias a cierta familia amarilla. Aportó a la serie su vitriólico sentido del humor, sus personajes y su particular estilo de dibujo, aunque reconoce que el tono de la piel de los protagonistas no fue idea suya, sino de uno de los coloristas. También escribió algunos de los primeros guiones y el episodio piloto de la magnífica Futurama.

James L. Brooks cuenta con una dilatada carrera en el cine y la televisión. Fue productor de series como El show de Mary Tyler Moore y Taxi y el realizador de las películas La fuerza del cariño, Al filo de la noticia, Mejor Imposible y Spanglish. En 1984 creo su propia productora, Gracie Films.

Si Groening es el padre de los Simpson, Brooks podría considerarse como su padrino. Después de disfrutar especialmente con una entrega de Life In Hell –titulada “Formas de morir en Los Angeles”-decidió dar a su autor la oportunidad de trabajar en televisión realizando una serie de cortometrajes animados para el programa El show de Tracey Ullman. Éste presentó allí sus nuevos personajes, Los Simpson, que calaron inmediatamente entre el público. Cuando se decidió cambiar al formato de episodios de media hora, Brooks se convirtió, junto a Groening y Sam Simon, en Productor Ejecutivo, un cargo que define al principal responsable de la serie a lo largo de sus distintas etapas.

Debido a su experiencia dirigiendo a actores de carne y hueso, Brooks sabía cómo hacer que los Simpson transmitieran emociones humanas, algo que venía de maravilla como contrapunto de la visión ácida, transgresora y contracultural de Groening. La propensión a la sensiblería de algunos de sus filmes de acción real encontró aquí un perfecto equilibrio.

Otro de los guionistas del filme con mayor experiencia en el sector cinematográfico, aunque con un estilo muy diferente al de Brooks, es David Mirkin. Responsable de la telecomedia de culto, Get A Life (emitida en España como Búscate la vida a través de Canal Plus) y director de filmes como Las Seductoras, Mirkin fue productor ejecutivo de la serie durante las temporadas cinco y seis. Es quizá la época más humorística de Los Simpson, en la que gags de muy diversa especie se suceden a velocidad de vértigo. A Mirkin le gusta darle la vuelta a las convenciones propias del cine y la televisión, tomando el pelo al espectador habituado a ciertos recursos.

Aunque tal vez no hayan sido idea suya, los avances de Los Simpson, la película muestran bastantes gags cercanos al estilo de humor practicado por Mirkin, como la escena en la que el magnate Charles Montmogery Burns tiene frente a él a tres habitantes de Springfield. El malvado empresario les explica que tiene dos botones en su mesa: uno de ellos restaurará la electricidad en la ciudad, el otro soltará a los perros. Un desconsolado Apu le implora: “Escuche a su corazón y encontrará la respuesta”. En la siguiente escena los tres ciudadanos huyen despavoridos perseguidos por los perros. Todo lo contrario de lo que ocurriría en una película Disney. Otro ejemplo sería la manera , bastante socarrona, en la que el filme desvela uno de los enigmas a los que más vueltas han dado los numerosos aficionados: la localización de la ciudad de Springfield.

George Meyer llegó a Los Simpson después de una carrera como guionista para diversos programas de televisión, entre ellos el show de David Letterman y el conocido Saturday Night Live ,en el que se iniciaron multitud de cómicos y actores norteamericanos.

Escritor de una docena de capítulos que combinan el humor sardónico con una acertada visión de la condición humana, George Meyer también tuvo un papel importante durante una era no muy celebrada de la serie, la producida por Mike Scully.

Vuelta a los orígenes

Si hay un nombre que a los seguidores de los Simpson les gustaría eliminar de los créditos de la película ése es el de Scully. Empezó como escritor en la era Mirkin, siendo a menudo alabado por sus emotivos y divertidos guiones, pero cuando tomó las riendas de la serie en la novena temporada, los elogios se convirtieron pronto en protestas. Al llegar las temporadas once y doce la había dejado prácticamente irreconocible. Trató de innovar con un conjunto de elementos que no encajaron bien: abuso del surrealismo, violencia excesiva y fuera de contexto, tramas poco trabajadas que se sustentan en los gags y un protagonismo cada vez mayor de un Homer Simpson extremadamente descontrolado y estúpido. Aunque algunas de estas entregas fueron bien recibidas por el público ocasional, los espectadores habituales se encontraron con algo que poco o nada se parecía a lo que les había enganchado en su origen. Algo por momentos más cercano a Padre de Familia que a Los Simpson de las primeras temporadas. Para terminar de rematarlo, en España, esta época coincidió con el fallecimiento de Carlos Revilla, director de doblaje y voz y alma de Homer Simpson.

Posteriormente Scully trató de adaptar este estilo a una serie de acción real, The Pitts, que fue un fracaso estrepitoso de crítica y audiencia.

En cualquier caso el humor de Scully tiene también sus puntos fuertes y maneja hábilmente los mecanismos del slapstick y algunos gags de tipo surrealista. Ha aportado grandes ideas y momentos a algunos capítulos y es de esperar que su intervención en la película haya resultado en algo más cercano a sus primeros guiones que a su trabajo en solitario.

Al Jean y Mike Reiss fueron los productores ejecutivos durante la época más celebrada de la serie, las temporadas tres y cuatro. Al Jean es también, en solitario, el responsable actual de la serie. Para algunos ha salvado a Los Simpson de la espiral en la que Scully los había metido, para otros su intervención es tan nefasta y/o mediocre como la de su predecesor. En general lo que la era Jean ha mostrado es una gran irregularidad, capaz de ofrecer un episodio de calidad cercana a los de su primera etapa como regidor seguido de otro poco inspirado y olvidable.

En cualquier caso, son dos personas claves en la historia del programa y con un conocimiento del mismo comparable o mayor al del propio Matt Groening. Acerca de si la película de los Simpson llegará o no al nivel de épocas pretéritas, Jean ha sido tajante: “Puedo garantizar que esta película superará de forma amplia las expectativas más salvajes de todos los fans de los Simpson”. En este sentido, Groening también ha afirmado que el filme será una “vuelta a los orígenes” de la serie.

John Swartzwelder es el guionista de los Simpson por excelencia, el que ostenta el record de haber escrito el mayor número de episodios a lo largo de su historia, aproximadamente sesenta de un total de cuatrocientos. Tal nivel de producción es quizá el resultado de su excéntrico carácter de ermitaño, se trata de uno de los miembros del equipo al que menos se ha visto en acontecimientos públicos. Tan poco se ha presentado en sociedad que incluso circuló el rumor de que no fuera una persona real, sino un nombre inventado en los títulos de crédito. Algunas fotografías y cameos en la serie en forma de caricatura animada lo desmienten.

A pesar de ese relativo aislamiento no cabe duda de que es un observador perspicaz del mundo que le rodea. Es el responsable de un buen número de capítulos sobre temas controvertidos y ha adornado con su singular humor algunas de las mejores sátiras políticas y sociales de la serie, aunque también algunos de los episodios más odiados. Célebres máximas de Homer como “Por el alcohol, causa y a la vez solución de todos los problemas de la vida” son de su cosecha.

En 2004 ha iniciado una carrera como escritor de novelas de corte humorístico con The Time Machine Did It , a la que siguieron otros dos libros, todos ellos inéditos en España.

Jon Vitti es otro de los escritores más antiguos y prolíficos. Conoce a los protagonistas y sus caracteres mejor que la mayoría de las nuevas incorporaciones en el equipo de guionistas. Borda constantemente las caracterizaciones de Lisa, Bart o Ned Flanders, el vecino piadoso de los Simpson que habla empleando ridículos diminutivos. Estos dos últimos personajes entablarán una relación de amistad en el filme.

Matt Selman e Ian Maxtone Graham son dos de los guionistas actuales de la serie que más se han destacado en los últimos tiempos. Ambos ostentan cargos de productores en las temporadas recientes.

Todos juntos embarcarán a Los Simpson en la que se ha anunciado como su mayor aventura, en la que se especula que los problemas medioambientales, el valor de la familia, las persecuciones policiales, el grupo Green Day y quizá incluso hasta el Señor Todopoderoso -al que el padre de Bart ya conoció en Homer, el hereje- podrían tener algo que ver.

Fuente: Evasión

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