Roberto González, dibujante de cómics e ilustrador que participa habitualmente en Felizonia y que expone su obra regularmente en El blog de RG, nos ha hecho llegar un completo e interesante artículo escrito por él mismo que sale publicado en el número de julio/agosto de la revista Maverick. A continuación os copiamos unas líneas del artículo pero si queréis leer el resto tendréis que comprar la revista, que además incluye unas entrevistas con los actores de doblaje Carlos Ysbert (voz de Homer) y David García (voz de Kent Brockman, Dr. Hibbert, el tipo de la tienda de cómics y otros).
A lo largo de todos estos años los Simpson han sufrido numerosos altibajos. Han pasado de poseer una calidad absolutamente regular durante sus ocho primeras temporadas a convertirse en una de las series más irregulares que se puedan ver en nuestras pantallas. Esto se vio reflejado en la doble emisión que tuvo lugar en USA con motivo de los cuatrocientos episodios. Uno de los dos capítulos fue brillante, el otro, mediocre. Pero una cosa sí puede decirse, al contrario de lo ocurrido con otras series, nunca han decaído por completo.
Por supuesto cada equivocación, grande o pequeña, genera reacciones viscerales entre las legiones de aficionados que los personajes tienen en todo el mundo y sus creadores toman nota de ello. A veces lo aprovechan para tomar el pelo a los fans, satirizados cruelmente a través de la oronda figura del Dependiente de la Tienda de Cómics, pero otras veces -las menos- hacen caso de estas sugerencias.
El equipo de la película difiere sustancialmente del que está actualmente al cargo de la serie de televisión y está compuesto principalmente por los responsables de las mejores temporadas. Y parecen conscientes de que el público demanda una resurrección del estilo clásico. “En el fondo es una historia muy emotiva y con eso volvemos a las raíces de la serie cuando comenzó en 1989, que se trata de incluir momentos emotivos y hacer que la gente olvide que están viendo dibujos animados” sentencia Groening.
Recordad que ya se publicó hace unas semanas otro artículo de Roberto González. Podéis leerlo haciendo clic aquí.
No es muy interesante